* Introducción*
Tenía bastante sueño, a duras penas he conseguido abrir los ojos. Me giré y mientras seguía tumbada veía a través de la ventana como poco a poco las gotas de lluvia caían en el asfalto. Ayer se me olvidó cerrar la persiana ya que estaba muy cansada; llevo unos días sedentarios totalmente; el otro día Jason me dejó y desde entonces no he podido hacer nada más allá de comer y ver la tele. A mucha gente le gusta la lluvia y disfrutan del olor a tierra mojada, pero yo no soy de ese tipo. Estuve mirando un par de horas como poco a poco seguía lloviendo hasta que pensé que ya había dejado correr demasiado el tiempo y me levanté de la cama, cogí la bata que había en el picaporte y me dirigí a la terraza.
Allí, bajo el toldo resguardado estaba aún el paquete de tabaco de Jason y un mechero, hacía tiempo yo que había dejado de fumar, me costó bastante ya que no tengo mucha fuerza de voluntad que digamos pero hoy, hoy no quería saber nada y necesitaba que me entrase calor en el cuerpo así que cogí un cigarrillo de la cajetilla de Jason, lo encendí y me lo iba fumando a medida que seguía con la mirada perdida en el paisaje. Se que si Paula me estuviera viendo ahora mismo se enfadaría ya que no le gusta que fume y menos a sus espaldas sin que ella pueda controlarme, ya que no suelo medir lo que hago.
Paula es mi mejor amiga, ¿que decir de ella? siempre está ahí. En estos 19 años que llevamos no nos hemos separado y creo que también tiene algo que ver que al ser un año más mayor que yo me va poniendo límites y es más centrada. A parte de eso somos completamente parecidas y se preocupa mucho por mí.
Apagué el cigarrillo y me dirigí al interior de la casa; es una casa bastante grande pero desde que se fue él esta más vacía. Que nunca…
*Capítulo 1*
Me dediqué a hacer zapping hasta que encontré una película mas o menos decente. Empecé a mojar las palomitas en el helado como si fuera salsa y a comerlas, se que no es sano pero aún así es el mejor desayuno para los días tan grises como este. La película no estaba tampoco tan mal; era una de esas películas en las que los hechos se narran en lugares mágicos; la típica película para pasar el tiempo. Estaba a punto de acabarme las palomitas cuando alguien me llamó al fijo. Normalmente suelo mirar quien llama pero hoy no tenía ganas; solamente le dí al botón verde y me lo puse en la oreja.
-Hola-Exclamé a penas sin ganas, ¿quien podría ser a estas horas?
-Buenos días, ¿está Consuelo?-Era una voz grave, demasiado como para que una persona normal la tuviese parecía la voz que se le queda a un chico cuando esta afónico.
-No-Le respondí.
-¿Entonces donde pisa?-Al fondo se escuchaban un montón de risas de chicos.
-En tu cara como no me dejes tranquila-No soporto las bromas telefónicas y menos en esta situación.
-Relájate mujer, que solo era una broma-El chico y la demás gente que estaban con él no podían dejar de reírse.
-¡Imbécil!
Colgué y seguí viendo la tele cuando al cabo de unos diez minutos volvió a sonar el teléfono. Ya me estaba hartando de ese chaval. Estaba un rato pero vi que no dejaba de sonar así que lo volví a coger.
-Vuelves a llamarme y te denuncio.
-Buenos días a ti también-Reconocí esa voz en cuanto la escuché, era Paula- Me da que Cenicienta se ha dado cuenta de que perdió el zapatito de cristal a media noche.
-Lo siento Paula, es que me acababan de llamar unos críos para gastarme una broma.
-¿Una broma? ¿A ti? ¿Y siguen vivos? No me lo creo-Bromeó ella.
-Pues poco les ha faltado, mira que llamarme en esta situación tan dramática…
-¿Que sabrán ellos? Por cierto, ¿quieres que me pase a verte? así al menos te animas-Ideó ella.
-Claro, no pensaba salir de casa de todos modos.
-Enserio Candy me preocupas, ahora mismo voy a verte-Colgó el teléfono y volví al sofá.
La palomitas duraron muy poco así que entre pausa y pausa de la película fui a por una cuchara y me acabé el helado justo antes de que llamaran a la puerta. Me asomé a ver quien era por la ventana y al ver que era Paula le abrí y volví al sofá.
-¿Te parecerá bonito estar así?-Dijo Paula al verme en pijama- ¿Y ese olor a humo? ¿Has fumado?
-¿Yo? No, que va. Sabes que lo dejé hace tiempo.
-Tírame el aliento.
-No voy a hacer eso, es una asquerosidad.
-Candy, ¿Que te he dicho?-Soplé muy poco como si quisiera apagar las velas de una tarta para que apenas se notase el olor- Candy…
-Vale, si he fumado. Pero solo uno; ¿tan fuerte huele?
-Tranquila, he visto la cajetilla al entrar; si fueses más ordenada no me habría dado cuenta. Pensé que lo habías dejado…
-Y lo había dejado… pero había es pasado…
-Candy, Candy, Candy… ¿sabes que eso es malo para tu salud? Ahora enserio te vuelvo a ver fumando y te meto en cuarentena.
-Solo ha sido una vez y ha sido por… bueno ya sabes…
-¿Solo una? Entonces, ¿como me explicas la cajetilla que hay en la terraza?
-Se la dejó Jason el día que nos peleamos;se ve que estaba tan enfadado que no se dio cuenta.
-Tienes que dársela, así al menos no estarás pendiente del tabaco.
-No quiero volver a verle, es un cerdo… bueno… si, ¡un cerdo!
- No es un cerdo, si no no habrías salido con él.
-Pero, pero… ¿tu de que parte estás?
-¿Yo? De ninguna, más bien creo que os habéis equivocado los dos; hacíais muy buena pareja. No tendríais que haberlo dejado.
-¿Dejarlo? ¿Yo? Si me dejó él. Yo no tengo la culpa. Has venido aquí para animarme pero no lo estas consiguiendo.
Me tumbé con la cara hundida en un cojín del sofá. Ato seguido noté como Paula me empezaba a tocar la espalda mientras hacía dibujos con sus dedos.
-Vamos pequeña Candy.
-No soy pequeña, soy edición de bolsillo-Le contesté sin despegar la cara.
-Me niego a veter así, ahora mismo nos vamos a dar una vuelta sí te despejas.
-No me apetece nada la verdad…. ¿no podemos dejarlo para otro día?
-Hace un día precioso…-Miré a Paula ya que no, no era un día precioso- vale, no es el mejor día pero bueno, es algo.
-Déjalo Paula, mañana te llamo.
-Bueno vale, y me llevo esto…-Dijo mientras cogía el bote del helado.
Me despedí de Paula y seguí a mi rutina de ver la televisión durante horas. No tenía nada de hambre así que pasé de comer y seguí viendo la televisión mientras poco a poco la luz se iba apagando. Ya eran las 7 y es lo que tiene el otoño, oscurece enseguida, cuando el teléfono volvió a sonar, ¿cuanta gente pensaba llamarme hoy? Lo cogí.
-¿Hola? ¿Candy?-Esa voz me resultaba del todo familiar, era Jason- ¿Podemos hablar?
*Capítulo 2*
-¿Que quieres Jason?
-Hablar contigo.
-Hombre, eso me lo suponía, si no no me habrías llamado.
-Sal un momento de tu casa.
-¿Que? ¿Para que quieres que salga?
-Tu solo sal -Jason colgó el teléfono.
¿Para que querría que saliese? Me dirigí hacía la puerta cuando vi mi reflejo, ahora ya se a que se refería Paula. No puedo salir así. Subí lo más rápido que pude las escaleras y me puse una camiseta y unos vaqueros, me sacudí un poco el pelo y bajé abajo. Respiré tres veces antes de abrir la puerta y salí de la casa. Allí estaba Jason.
-Mira Candy… El otro día puede que me portase un poco mal contigo y yo…
-¿Un poco? ¿Solo un poco? ¿Te tengo que recordar que me dejaste fuera de la discoteca mientras tu te liabas a otra? Eso no es un poco.
-Candy, vamos; estaba borracho. No sabía lo que hacía; no te enfades anda. Sabes que yo te quiero mucho y que ebrio no lo habría hecho.¿Me vas a decir que vas a tirar por la borda estos dos años que hemos estado juntos?
-Jason… ya. No quiero oírte hablar más de eso; te pasaste veinte pueblos conmigo. No quiero volver a saber nada de ti…-Fui a cerrar la puerta y Jason puso el pie para impedir que la cerrase y entró-Fuera, esta es mi casa.
-No me voy a ir hasta que no me perdones-Empezó a entrar a la casa.
-A ver, no. No te voy a perdonar pero tampoco te vas a quedar aquí. Así que hola y adiós.
-Candy, no…-Jason me cogió de las manos y me llevó al sofá- ¿podemos hablar civilizadamente?
-¿Ahora soy un animal? ¿A caso no soy civilizada?
-¡Dios, Candy; deja de decir tonterías y escúchame de una pu…de una vez!
-A mi no me hables mal, a demás no te creo; por mucho que chilles no vas a tener más razón y lo sabes.
-Me pones de los nervios enserio Candy, déjame quedarme esta noche a dormir-Tengo muchos defectos pero el peor de todos es que no puedo decir que no; no puedo negarle nada a nadie.
-Pero duermes en el sofá, ¿lo sabes?
-Vale.
Dejé a Jason viendo la televisión; no puedo creer que le haya dejado quedarse. Me puse el pijama y me puse un coletero en el pelo. Bajé otra vez al salón y Jason seguía viendo la tele. Me senté en la otra parte del sofá ya que no quería no verle.
-Bonito pijama.
-Lo se, a mí también me gusta.
Jason me estaba incomodando bastante no paraba de mirarme. En un momento dado se sentó al lado mio. Intenté apartar la mirada disimulando ver la televisión. De vez en cuando iba mirando disimuladamente y el me seguía mirando. Me molestaba bastante. En un momento dado Jason empezó a besarme el cuello lentamente; seguía mirando dirección hacía el televisor pero la verdad me costaba no girarme, no me gusta admitirlo pero me gustaba bastante. Al ver que no me inmutaba me empezó a rodear con sus brazos mi cintura. Me giré y junto sus labios con los míos.
-¿Que haces?
-Tranquila, tú solo tienes que dejarte llevar y disfrutar de la función…
Jason me tumbó en el sofá y se colocó encima mío. Se quitó la camiseta, tendría que haberle dicho que parase pero en verdad quería que siguiese haciéndolo.
-Aquí poco vamos a hacer…-Me susurró.
Jason me cogió en brazos como si fuese una princesa y me dejó en la cama. Él se quitó los pantalones y se acercó lentamente a mí. Me quitó la camiseta del pijama y me empezó a besar. Me levantó para que pusiera la cabeza en el cabecero de la cama y me agarró de las manos para que las pusiera agarrando el cabecero.
-¿Estas lista?
-Jason… yo… tendríamos que hablar sobre lo del otro día no podemos dejarlo al aire.
-Vamos Candy, no seas aburrida.
Jason salió un momento de la habitación y volvió a entrar con un preservativo en la mano.
-Preparado.
En ese momento me di cuenta de que seguía enfadada con Jason pero estaba completamente enamorada de él. Jason empezó a… bueno a prepararlo todo para la faena. Poco a poco siguió besándome y poco a poco puso sus manos en el elástico de mis pantalones del pijama y empezó a bajarlos, hasta que los quitó del todo y los lanzó a un lado de la cama para que no molestasen. Nos metimos debajo de las sábanas y nos quitamos el resto de ropa que nos quedaba. Seguimos besándonos mientras que Jason… bueno ya sabéis el resto.
*Capítulo 3*
-¿Y este madrugón que has dado hoy?¿Has desayunado?
-Pues la verdad venía a mendigar un poco de comida.
-¿Te sirve el zumo de naranja?-Bromeó ella, sabe que lo odio desde pequeña, le tengo que echar más de cinco cucharadas para poder bebérmelo-¿Que tal todo?
-Bien, bastante bien.
-¿Ya estas mejor?
-La verdad es que hoy hace mejor día que ayer, al menos hay sol… creo que eso ayuda.
Paula puso todo en la mesa, cubiertos para las dos y me trajo un bol de cereales con leche mientras que ella se tomaba un café y una tostada. Estuvimos desayunando hasta que ella se fue a vestirse a su habitación.
-¿Alguna novedad Candy?
-No… bueno si, ayer vino Jason a mi casa.
-¿Y eso? ¿Que quería?-Decía mientras se ponía una camiseta que había encima de la silla del escritorio.
-Hablar, bueno hablar y pedirme perdón.
-¿Que le dijiste?
-Bueno en verdad decir poco… acabamos haciéndolo. No se como puedo ser tan estúpida.
-Candy, ¡eso es genial!-Paula me cogió de los hombros y me empezó a zarandear suavemente- ¿Habéis vuelto? ¿Te ha dicho que te quería? Cuéntamelo todo, no obvies ningún detalle.
-No, no hemos vuelto… o al menos él no me ha dicho nada de volver.
-Pero seguro que si que quiere volver contigo, vamos Candy, no digas tonterías; a los tíos les asusta la palabra “novio”. Mira hoy por la noche en el descampado van a estar todos; vamos tu y yo. Será divertido.
-Pero allí… bueno ya sabes… la gente es muy…
-Lo se, pero allí estará Jason tu solo tienes que camuflarte con el ambiente. A demás va a haber una carrera de motos.
-Pero si a mí nunca me han gustado las motos.
-Bueno da igual; vamos a ir y a pasarlo genial. ¿Si o si?
-Vale, pero a la mínima que se pasen de la raya me voy.
Me quedé a comer a casa de Paula y fuimos haciendo tiempo para ir al descampado del que me había hablado antes. No estaba del todo segura de que eso me fuese a gustar pero sabía que Paula jamás me metería en ningún sitio del que pudiese salir mal. Ya eran las 8:15 y la carrera empezaba a las nueve;nos arreglamos un poco y nos fuimos andando hacía allí.
Al llegar me di cuenta de que era algo bastante raro. La única luz que había eran las farolas y algún que otro faro de un coche en el que entro se estaban liando alguna pareja. Había bastantes corrillos y a penas se veía dos palmos más allá de mi cara por denso humo que desprendía el tabaco, ya que la mayoría de gente que estaba allí estaba fumando o con un cigarrillo en la mano. Había bastante gente y eran los típicos macarras de barrio y las chicas con aros por los cuales se podría pasar un delfín y medias de tigre de colores llamativos como naranja y verde. Sonaba una música bastante fuerte y me fijé que había en cada farola dos altavoces. Seguía contemplando el panorama que había y me fijaba que al parecer Paula y yo destacábamos bastante ya que eramos las únicas que no llevaban una falda más corta que las botas; de hecho no llevábamos ni falda ni botas. Las chicas nos miraban con desprecio y los chicos con la misma cara con la que miran los niños los cromos de su amigo. Era bastante incómodo y más cuando Paula desapareció por un instante, no sabía donde estaba y me estaba empezando a agobiar; tanto humo en el aire hizo que me entrasen ganas de fumar así que saqué del bolso la cajetilla de Jason y encendí un cigarro. Iba sacando el humo de mi boca poco a poco sin tener en cuenta nada más; mi corazón latía al mismo compás que la música y el aire era una mezcla de drogas y alcohol (yo fumo pero drogarse y beber ya es demasiado para mi).
Seguía tirando el humo al aire mientras veía como se desvanecía mientras subía al cielo lleno de estrellas noté que la música se paraba y en los altavoces sonaba la voz de un chico.
-¡Buenas, buenas noches Chicago! ¿Sabéis a que habéis venido? Nada más y nada menos para ver la increíble carrera de siamesas de este mes- ¿Carreras siamesas? No sabía que se hicieran en verdad; lo vi una vez en una película pero no pensaba que fuesen reales. Había un montón de gente corro a un par de metros y fui a ver lo que pasaba. Vi que estaban siete motoristas con el casco puesto; la mayoría llevaban una chaqueta o una camiseta de tirantes y entre ellos pude distinguir a Jason por su chaqueta que ponía bordado “Cobra”; me dijo que sus amigos le llamaban así pero nunca he sabido el porque. Los que llevaban la camiseta de tirantes pude ver que estaban llenos de tatuajes, uno llevaba una calavera, otro llevaba tatuado a la señora Rabbit de la película de dibujos y otro un velero enorme. Se pusieron las chaquetas de cuero y encendieron a la vez los faros de las motos. Eran unas Harley Davidson enormes.
-Bueno y ahora-El chico de la voz seguía hablando- que suban las chicas..,
Noté como me empujaban y me hicieron subir a la moto del chico que tenía el tatuaje del velero. Se giró y sin levantarse el casco me hizo una señal para que me girase.
-Tu no eres Jessie, ¿quien eres?-Dijo el chico mirando al frente; tenía una voz muy grave y seria no parecía importarle que estuviese yo sentada en vez de esa tal Jessie.
-Y..yo… me llamo Ca…Candy.
-¿Tus padres no te querían? Mira que ponerte este nombre
-Mis padres murierón hace doce años, me he criado con mis tíos.
-Eso da igual, ¿Es tu primera vez Candy?
-Pues si, no corras mucho.
-Mira primero abróchate el cinturón que nos descalifican…
-¿Preparados?-Decía el chico de los altavoces.
-Y segundo, yo corro para ganar…
-¿Listos?-Me estaba poniendo cada vez más nerviosa.
-Y si no voy rápido no gano, ¿Entiendes?
-¡Ya!-Al decir eso el chico sonó una alarma y antes de poder contestarle arrancó la moto a toda velocidad.
*Capítulo 4*
-Candy, levántate anda.
Paula me cogió de la mano y me ayudó a levantarme. Nos fuimos a una parte del descampado donde a penas se escuchaba la música. Estaba completamente mareada, todo me daba vueltas. Me senté en una piedra y Paula se quedó mirándome sin hacer ninguna clase de pregunta. Al cabo de un rato volvió a hablar el chico de los altavoces.
-Hola Chicago, soy Dj Betta de nuevo con todos vosotros. ¡Menuda carrera! Y en breve vamos a anunciar a los ganadores así que no os lo perdáis.
-¿Quieres ir a ver a los motoristas?
-Estoy muy mareada…
-Tienes que hablar con Jason-Me dijo Paula.
-Es verdad… bueno vamos.
Nos pusimos de pie y nos fuimos a donde estaba todo el mundo. La gente seguía mirándonos de manera peculiar y aquí el ruido de la música se escuchaba terriblemente fuerte.
-¿Te has fijado que no se han quitado el casco?
-Son Call of Dragon, me han contado que solo se quitan el casco cuando ya han dicho los ganadores; es algo extraño-Me explicó Paula.
-¿Que son que?
-Somos Call of Dragon pequeña-Dijo un chico rubio con los ojos azules que se apoyó en mi hombro. Me estaba hablando bastante cerca y notaba como se lo había pasado de bien bebiendo.Era un olor muy poco agradable, bueno también es que no me gusta el olor del tabaco y menos el de alcohol. Le giré la cara y pilló la indirecta de que estaba muy cerca así que se alejó y quitó el brazo de mi hombro- Es un grupo; las calles se rigen por grupos, y estos grupos se baten en quien es el mejor con varias cosas entre ellas las carreras de motos.
-¿Entonces tu también corres?-Le preguntó Paula.
-No, yo no se montar tan bien en moto; lo mío son los combates de boxeo. Cada uno tiene su especialidad. ¿Y eso que has corrido en lugar de Jessie?
-¿Yo? Pues la verdad no lo se, porque odio correr en las motos; si has visto la carrera te habrás dado cuenta.
-No lo has hecho tan mal para ser tu primera vez, pero no es conveniente ponerse con Razor la primera vez; es muy buen motorista pero bastante arriesgado.
-Y que lo digas-Dije mientras miraba la herida que me había hecho en la rodilla mientras corría con Razor.
-Clasp, pásame una venda-Dijo el chico rubio a un tío que pasaba por ahí que enseguida le tiró un vendaje-Siéntate.
-¿Para qué?
-No vas a ir chorreando sangre por todo Chiago. Vamos siéntate.
-No hace falta, se cuidar de mi misma.
-Candy, siéntate-Me obligó Paula haciéndome presión con la mirada.
Al escuchar mi nombre el chico rubio empezó a reírse; supongo que es normal; Candy no es un nombre muy común. El chico se sacó un toalla del bolsillo y me la dio.
-Toma.
-¿Para que quiero yo esto?
-Para que la muerdas.
-¿Para qué quieres que la muerd…-Antes de acabar la frase el chico me echó un chorro de alcohol para desinfectar la herida. Ya entiendo por que quería que lo mordiese, escuece demasiado. Poco a poco el escozor iba desapareciendo y el chico me ató el vendaje en la rodilla.
-Ala, como nueva. Por cierto me llamo Hilt.
-¿Todos tienen nombres como los vuestros?
-Si, forma parte del grupo. No podemos dar nuestra verdadera identidad a nadie ya que si las cosas se ponen feas para que no puedan arrestarnos.
-Suena lógico-Le dio la razón Paula.
-Y lo que todos estabais esperando, la entrega de premios ha llegado-Volvió a sonar ese tal Dj Betta- En tercer lugar el trofeo va para la casa Call of Dragon por parte delexplosivo Dj Malik!-Salió un chico a recogerlo tenía bastantes tatuajes y el pelo de punta oscuro con un amecha-El segundo premio de esta noche es para los Danger Warriors un aplauso para Cobra-En ese momento salió Jason a recoger el premio y se quedó bastante asombrado al verme- Y por último, el ganador de esta noche… de la casa Call of Dragon un fuerte aplauso para Razor-Salió el chico con el que había corrido y se quitó el casco. Tenía los ojos verdes y el pelo castaño rizado-Espero que os lo hayáis pasado genial y nos vemos el mes que viene.
Los dos chicos volvieron a donde estaban mientras que Jason me apartó de la multitud agarrándome del brazo, parecía estar realmente enfadado. Mientras me iba pude escuchar que Hilt decía mi nombre entre sus amigos pero no pude escuchar más.
-Candy, ¿se puede saber que demonios haces aquí?
*Capítulo 5*
-He venido a verte…
-Candy enserio, ¿no te podrías haber quedado en casa?
-Yo también me alegro mucho de verte si es eso lo que quieres saber.
-Claro que me alegro de verte pero…¿que diablos hacías corriendo con ese tío? No sabes en en lío que me acabas de meter.
-¿Yo? Pero si no he hecho nada.
-Quieres dejar de comportarte como una niñata,Candy tienes que madurar y pensar que tus actos no solo repercuten en ti.
-¿Y yo que sabía? ¿Acaso me dijiste alguna vez que corrías en carreras o que estabas metido en grupos callejeros de estos? No, nunca me lo has dicho así que ahora no te hagas la víctima porque no cuela.
-¿¡Pero que dices?! ¡Jason por Dios!
-No me llames Jason. Me llamo Cobra.
-¿Y luego se supone que soy yo la que tiene que madurar? Déjame tranquila anda.
-Mira como te comportas como una estúpida niñata insolente.
-¿¡Quieres dejar de insultarme?! Por que que sepa no te he hecho nada vale. Cuando se te pase el mosqueo me avisas.
Me fui de donde estaba él. Me acerqué donde estaba Paula y al parecer estaba rodeada de los chicos de Call Of Dragon.
-Ya decía yo que me sonaba esa tal Candy; es la pava con la que hablaba el otro día Cobra-Dijo el mismo chico con el que tuvimos el confortamiento en la carrera. Tenía el pelo castaño y una gran sonrisa; llevaba un pájaro tatuado en el brazo-Esa es.
-Ho-hola… si.. bueno soy yo-Soy bastante tímida y más si se trata de unos 7 chicos girados sin hablar mientras me miran.
-Candy, buena carrera-Dijo Dj Malik dándome la mano.
Todo el mundo me felicitó por la carrera pero yo sabía que en verdad no tenían que hacerlo ya que no había corrido yo si no ese tal Razor; pero no lo veía por ningún lado. Menos mal que uno de los chicos lo preguntó.
-Esta en su coche con Jessie-Le contestó Hilt.
-¿Otra vez? Si que repite, la semana pasada también fue con ella.
-El pequeño Razor se ha enamorado.
-¿Enamorado? Que va, lo que pasa es que Jessie es la que más fácil se lo pone pero apuesto lo que quieras a que en menos de una semana ya se ha tirado a Candy-Dijo Dj Malik.
-No, gracias pero no-Saqué un cigarrillo de la caja y me lo puse en la boca. No encontraba el mechero por ninguno de los bolsillos de mis pantalones pero alguien me encendió el cigarrillo; cogí humo y me quité el cigarrillo de la boca para ver quien era, y como no volvía a ser Jason.
-¿Te has enfadado?-Me agarró de la cintura y me llevó hacía sus labios; ya estaba harta. Jason siempre hace lo mismo, la caga y luego espera que lo arreglemos. Estaba apunto de besarme cuando le solté el humo del cigarrillo en los labios. Él se limitó a reírse y a apartar la cara- Venga, deja de portarte así; y deja eso que es una asquerosidad. Mi novia no puede ir como si nada fumando.
-¿Ahora soy tu novia?
-Si, ahora eres mi novia y como novio tuyo que soy quiero que sueltes eso ahora mismo-Iba a volver a meterme el cigarillo en la boca cuando Jason me lo quitó de las manos.
-Pero déjala, que si quiere fumarse un piti a ti no te incunde-Le dijo Clasp.
-Es mi novia y si no me da la gana que fume no fuma, yo mando encima de ella no tu.
-¿Perdona? Ella es un ser humano y no tiene que venir un paquete como tú para decirle que tiene o que tiene que dejar de hacer-Le contestó Hilt.
-Candy, vayámonos. Paso de estar con esta gentuza.
-No, yo me quedo. Si quieres irte puedes irte pero yo me quedo.
-Bueno lo que tu quieras pero luego no te hagas la pobrecita cuando alguno de estos degenerados te haga algo grave.
-¡Tu si que estas degenerado!-Se defendió Dj Malik.
-¿Quieres pelea?-Jason se remangó los puños de la camiseta.
-Si te metes con él te metes conmigo; y no creo que te haga mucha gracia acabar contra el último de las peleas de boxeo-Desafió Hilt.
Jason se fue ya no se si por el miedo o por que ya se había hartado de nosotros. Nos fuimos a una parte del descampado donde había hierba y nos tumbamos. Hilt se levantóse fué a un coche que había al lado de donde estábamos y trajo unas botellas con líquido de colores. Cuando llegó todos empezaron a aplaudir y a gritar.
-¿Que es eso?-Me preguntó Paula.
-Ni idea-Le respondí.
-¿Quieres?-Me ofreció Hilt.
-No quiero nada que no sepa lo que es.
-Tranquila, es bueno…
-No me hables como si fuera tonta. ¿Es alcohol?
-Muy lista, venga; has ganado una carrera, tienes que celebrarlo.
No se como lo consiguieron pero empecé a beber del las botellas del líquido ese. No parábamos de reírnos y de beber, más tarde vino Razor y se unió al grupo. Llevaba el pelo completamente despeinado y tenía la camiseta blanca llena de pintalabios; no me extrañaba en absoluto así que continué bebiendo. Me gustaría cotar que pasó a continuación pero no me acuerdo de nada…
Me había despertado y me dolía muchísimo la cabeza por la resaca de ayer… al abrir los ojos y me di cuenta de que no estaba en mi casa, ni en la de Paula; de hecho estaba en una casa que jamás había visto. Me levanté y el suelo estaba helado y me entró un escalofrío que me recubrió todo el cuerpo. Al ir a calentarme los brazos me di cuenta de que no llevaba puesta mi ropa; tan solo una camiseta de tío. Más allá de la habitación estaba mi sujetador y mi ropa estaba desparramada por toda la habitación, no entendía nada. Cogí mi ropa y me salí de la habitación para saber donde estaba y que había pasado.
*Capítulo 6*
Fui a lo que parecía ser la cocina, me di cuenta de que había alguien hablando por teléfono en la otra habitación así que me escondí.
-Si… si… esta aquí, no te preocupes…si, supongo que si… no, Jessie hoy no ha pasado aquí la noche-Era la misma voz de Razor, empezó a reírse mientras hablaba-Ya ves, ¿Ahora? pues está escondida en la cocina; ya puedes salir Candy.
Salí de de donde estaba sonriendo de forma bastante nerviosa.
-¿Que hacías ahí?
-Pues la verdad no lo se, ni siquiera se donde estoy; y a penas te conozco. ¿Que pasó ayer? ¿Y porque esta mi ropa por toda tu habitación?
-Vamos por partes; ayer cogiste un pedo descomunal y Hilt no quería que te fueras sola a casa andando así que me pidió que me quedase contigo. Y no me pareció buena idea que durmieses con la ropa que llevaste puesta así que te puse una camiseta mía.
-¿Era necesario quitarme el sujetador?
-Bueno eso ya era más capricho que otra cosa-Razor se empezó a reír y la verdad no me hacía ninguna gracia.
-¿Donde está el baño?
-Gira a la derecha, al fondo del todo.
Fui hacia donde me dijo y había un baño pequeño, baño lleno de tubos de pasta de dientes y la tapa levantada; era todo lo que esperaba de su baño salvo por una cosa…
-¡Razor! ¿Me puedes explicar porque el baño no tiene puerta?
-Se cayó un día en una fiesta, pero tu tranquila que yo estoy en el otro lado del piso; no pasará nada.
En verdad aunque el me dijese que tranquila no lo estaba en absoluto Me puse el sujetador y los pantalones cuando llamaron a la puerta. No le di importancia ya que vi que él iba a abrir; mientras me estaba poniendo la camiseta cuando Razor me agarró de la muñeca y me llevó a la puerta. Se acercó a ami y empezó a susurarme al oído.
-Es la policía; no pueden saber que vivo aquí. Tu distraeles yo te espero abajo. Ni se te ocurra levantar sospechas.
-¿A donde vas?
-Estaré en tu coche.
-¿En mi coche? Pero si no tienes las llaves.
-Ahora si-Me metió la mano en el bolsillo trasero del pantalón y las sacó-Venga, abre la puerta.
Razor se fue a la cocina y me dejó a mi el marrón. Abrí la puerta y me encontré con dos agentes de policía. Uno era joven y fuerte y el otro, estaba de buen año por así decirlo y tenía la cabeza llena da canas.
-Buenos días señorita-Dijo el más joven quitándose la gorra para saludar.
-Buenos días, ¿que les trae aquí agentes?
-Llevamos meses detrás de las carreras ilegales que se han estado realizando en Chicago durante estos años y las pistas nos han llegado hasta aquí; ¿les importa si entramos?
-¡No! Vamos que no me importa.
-¿Podemos entrar a la cocina?-Dijo el más joven.
-Un momento, es que me acabo de levantar y ya sabe tengo toda mi ropa por ahí tirada.
-¿En la cocina?-Preguntó extrañado el agente.
-Si,bueno es mi casa; digo yo que me podré vestir cuando quiera.
-Perdona la pregunta indecente del joven; tiene las hormonas revolucionadas.
-No pasa nada, ahora vengo agente. Id inspeccionando mi habitación si queréis o el salón.
Entré a la cocina a hablar con Razor.
-¿Se lo han creído?
-Si, bueno más o menos pero quieren entrar en la cocina.
-Bueno yo me voy, nos vemos abajo. Gracias Candy.
Razor se fue de puntillas y salió del piso mientras los agentes me llamaron desde el cuarto de Razor.
-¿Me puede explicar a que viene toda esa ropa interior masculina? ¿Y este cajón lleno de preservativos?
-Yo… esto… ¿Que quiere que le diga? me gusta vestir con ropa masculina, es… más… amplia y los preservativos… bueno ya sabe agente mi vida personal que es muy ajetreada.
-Bueno… aparte de esto, todo en orden. Puede continuar; pero mandaremos otra inspección al piso de aquí unos días.
-Lo siento mucho agente, yo solo vivo aquí temporalmente. Tengo otra casa y es nueva y esas cosas así que no creo que vuelva aquí en mucho tiempo.
-Tranquila, tenemos medios para entrar aun que no haya nadie.
-Buenos les acompaño a la puerta…
Los agentes se fueron y yo volví al parking donde estaba mi coche con Razor dentro.
-Ya era hora-Me dijo mientras arrancaba el coche-¿Como ha ido todo?
-Pues yo me he librado por los pelos pero han dicho que mandarán más inspecciones. Y a ver si limpias un poco más los cajones…
-¿Más inspecciones? Bueno da igual, ya se donde me pienso quedar.
-¿Con Hilt?
-Con Candy.
-Me da que no, yo ya tengo mis propios problemas con mi novio como para ahora tener otro problema más.
-A ver no tienes opción o me ayudas o me entrego y a ti te arrestan por ser cómplice.
-No serás capaz.
-¿Que no? Si yo caigo tu caes conmigo.
-Vale, pero hay que poner normas.
-¿Normas? Yo no sigo normas.
-En la cárcel seguro que te harán seguir más así que vamos. Normal número uno en mi cama no duermes ni tu ni tus “amiguitas”.
-Me parece bien.
-Número dos; nada de beber ni de hacer cosas raras en mi casa. Norma número tres…
-Ya, Candy. Yo sigo esas dos pero ninguna más. Me va a salir mejor a cuenta irme a la cárcel.
-Vale, bueno ya hemos llegado.
Fuimos a casa y nos sentamos a ver la televisión cuando bajó Jason que pasó aquí la noche.
-¿Que hace este aquí? ¡Candy!-Jason estaba muy enfadado.
-Es…
-¡Ya se quien es!-Me interrumpió- Dios Candy enserio, ¿que es esto una ONG? Llevo toda la noche aquí pensando en como podrías estar…
-Tranquilo estuvo en mi casa-Razor acababa de prender la mecha de la bomba que estaba apunto de explotar.
-¿¡Perdona?! Desgraciado te vuelvo a ver cerca de mi novia y te parto la cara.
-Pues me da que me la vas a tener que partir por que me quedo a vivir aquí con ella.
-Candy, dime que este payaso se ha metido de más y está mintiendo-Se lo negué con la cabeza- Mira Candy, esto ha acabado.
Jason cerró la puerta de un portazo y se fue.
-No será por que no te lo avisé… gracias, gracias por volver a arruinarme la vida.
Me levanté y me fui a mi habitación. Llamé a Jason pero no me cogía el teléfono. Tres llamadas perdidas después llamáraron a la puerta….
*Capítulo 7*
-¡No quiero hablar con nadie!
-¿Ni si quiera conmigo?-Al lado de la puerta estaba Razor.
-Muchísimo menos contigo; sabía que era un problema haber ido a esa estúpida carrera y aquí tengo las consecuencias.
-Oye, no voy a permitir que me hables así.
-¿O si no que? ¿Que me vas a hacer?
-Mira Candy deja de hacerte la diva y sal de ahí estás haciendo el imbécil. A demás, necesito tu coche para esta noche-Dijo bajito.
-Tendrás morro. ¿Después de esto pretendes que te lleve a ningún lado? Se ve que se te ha subido el alcohol a la cabeza.
Fue decir eso y entró Razor en la habitación. Tenía la chaqueta en la mano y estaba con una camiseta de tirantes negra.
-A ver Ran…¿como te llamas en verdad? No voy a llamarte así, es un nombre bastante… raro.
-Anda que Candy, a ver mi nombre es algo secreto.
-Siempre hay algo que pueda hacer para conseguir lo que se quiere.
-Mira. tengo una idea. Hoy Hilt tiene un combate, si desde que suena la primera campana hasta la última consigues más de quince números de teléfono te lo digo.
-Me parece un buen trato-Razor me extendió la mano y se la estreché-¿A que hora es la pelea?
-A las diez de la noche, pero hemos quedado antes de nada con los chicos de Call of Dragons en el descampado; y te tienes que venir.
-¿Yo? No, gracias.
-Tu te vienes que como me vean conduciendo un coche que no es el mío me podría meter en problemas.
-¿Así que soy tu chófer?
-Mira, te voy a poner en situación ya que veo que tu pequeña cabecita no entiende-Razor se senté en el borde de la cama- En el este de Chicago hay tres bandas importantes; Call Of Dragon; la mía y la de los chicos; los Danger Warriors; los de tu no…bueno lo que sea tuyo Jason y por últmo los Impasse…
-¿Esos quienes son?
-No me interrumpas; ese es el grupo por decirlo así “líder”, son bastante pacíficos pero son una banda que si tiene problemas con alguna persona ya puede estar saliendo del país. Son los mejores en todo, carreras, póker, boxeo y tiro con armas…
-No les he visto en las carreras.
-Eso es porque nosotros competimos para demostrar que somo mejores; ellos saben que son mejores y nadie quiere competir contra ellos. Tienes que ir con cuidado ya que aun que no compitan siempre hay alguno por ahí para coger nuevos miembros…
-¿Y no quieres meterte? Si dices que son los mejores…
-No, y ¿quieres dejar de interrumpirme?-Hice un gesto como si cerrase la cremallera de mi boca y el asintió con la cabeza-mejor, y no; no quiero unirme a ese grupo. Porque en este estoy con mis amigos y ese grupo es el mejor ya que te obligan a serlo, y jamás puedes dejar el grupo…
-¿Y si quieres dejarlo?
-Haces muchas preguntas; la mayoría acaban en el río Chicago…
-Es decir que los…-Razor asintió con la cabeza- en la que me he metido…
-Tranquila, tengo una idea. Ahora que lo has dejado con Jason eres un blanco fácil. Tu no te separes de nosotros y todo saldrá bien. Tú solo tienes que camuflarte con el entorno que te rodea.
-A ver, Razor, no se si te has dado cuenta pero yo no soy como las chicas de tu banda por varias razones; no tengo tatuajes, ni pirsings, no uso medías con estampados de animales de colores llamativos, bueno no uso medías con estampados de animales directamente, no llevo faldas cortas ni el pelo liso; y lo más importante no voy a cambiar ni por ti ni por nadie.
-Mira, no hace falta que cambies por mi, ni por nadie así; tienes que cambiar por ti; porque tu vida depende de ello; no te pido que seas como ellas, de hecho ni se te ocurra parecerte a ellas, sería… extraño y por último te digo que te mimetices nada más; solo tienes que evitar llamar la atención. No cuesta tanto. Venga, vamos que hemos quedado; bueno he quedado y tu te vienes conmigo.
Razor me llevó a mi coche agarrándome del brazo y me sentó con un movimiento brusco en en el asiento del piloto. Me tiró las llaves a las piernas y cerró la puerta; abrió su puerta y se sentó en el asiento del copiloto.
-¿A que esperas?-Preguntó al ver que no me movía.
-A que no me trates como a un saco de patatas, ¡animal!
-Precisamente a eso me refería a no destacar; una chica Call of Dragon no se queja de estar en un coche conmigo.
-¿Te aplaudo? Mira, yo no soy como esas fulanas de tres al cuarto que a la mínima se ve cae la baba por estar contigo así que tus intentos de ligar conmigo tratándome mal no te van a servir.
-¿Quien te ha dicho que yo quiero ligar contigo? No te lo tengas tan creído, solo aviso.
Arranqué el coche y me fui al descampado donde me había dicho Razor; allí estaban todos los chicos. Desparramados en donde estaban los bidones que servían para señalizar las curvas en la carrera pasada. También estaba Paula con ellos. Aparqué el coche y Razor salió de el; yo me limité básicamente a esperar dentro ya que hacía bastante frío fuera; en menos de dos segundos estaba Hilt, el cual entró en el coche como si nada.
-¿Puedes ir al centro comercial y traer algo para comer? A nosotros no nos dejan ni olerlo.
-Claro, pero no tengo dinero.
-Eso no es problema-Hilt me tiró su cartera.
No me gustaba llevar dinero de más encima y la cartera de Hilt estaba llena; le cogí 10 dólares cuando al suelo del coche cayó algo; era una especie de tarjeta.
-¿Que es esto?-Le pregunté mientras lo recogía, era un documento de identidad, era el de Hilt, pero había algo que no acababa de entender- ¿Quien es Niall Horan?
-Pues… esto… un amigo… mi amigo gemelo.
-Si claro, muy hábil. ¿Te llamas Niall?
-Si, bueno vale; es un nombre muy raro.
-¿Raro? Esa no es la palabra; me mola bastante ¿A que viene lo de Hilt?
-Todo el mundo necesita un seudónimo en la banda; tengo que proteger a los míos. Si se enterasen como me llamo podrían ir a por mi familia y eso ya si que no lo permitiría. Pero para ti sigo siendo Hilt ¿entendido?
-Entendido Niall-Le dije sacándole la lengua para molestarle principalmente.
Salió del coche y me fui a comprar al supermercado más cercano. Cogí un par de pizzas y refrescos. Justo acababa de salir cuando me choqué de morros con un chico. Tenía una serpiente tatuada en el cuello y la verdad daba bastante miedo así que recogí las cosas; le bordé y fui a pagar. Me di cuenta de que me estaba siguiendo y eso no me hacía ninguna gracia. Fui a paso ligero al coche pero él aun me seguía. Justo cuando dejé las bolsas noté que alguien me agarraba del brazo; me giré y era ese chico.
*Capítulo 8*
-Ho…Hola..
-Eres Candy, ¿verdad?
-La misma.
Él soltó la mano y abrí la puerta de el coche rápidamente para meterme dentro pero el chico cogió y con un golpe secó cerro la puerta antes de que pudiese entrar en el coche.
-¿Te he dicho yo que te podías ir?-Negué con o la cabeza-Exacto, ¿eres la novia de Jason?
-Bueno.. no.. o no lo se, ¿pasa algo?
-Vete con ojo, ese chico está metido en un lío bastante grande que si le sale bien tendrá millones pero si no… no le volverás a ver. Pero eso no es lo que te tiene que preocupar de verdad; como la cague te llevará con él. Ves con cuidado.
-Esto… gracias…¿quien eres?
- Mathew. ¿Esta noche vas a la pelea?
-Sí, pues nos veremos allí. Cuando suene la segunda campana sal del recinto, yo te acompañaré para no levantar sospechas.
-¿Tu no serás uno de los chicos de Impasse?
-No, yo soy de East Chicago.
-¿Y conoces a Jason?
-Te he dicho que esta metido en un buen lío.Todos los barrios de Chicago saben lo que se traman entre manos. Sabía que te tendría que haber informado.
-Bueno yo me tengo que ir…
Abrí la puerta del coche y arranqué el motor; Mathew tocó la ventanilla e hizo una señal para que me acordase de lo que me había dicho de la pelea. Me volví al descampado. Dejé el coche en una parte del descampado; les traje las pizzas y le di el cambio a Hilt, bueno a Niall. Todos empezaron a comer como auténticos animales. Yo entre que no tenía hambre y la poco que tenía se me quitó al verles comer.
-¿Candy?¿No comes?-Me preguntó Paula.
-No… no tengo nada de hambre.
-¿Ha pasado algo?-Paula se ve que estaba preocupada por mí, sabe que siempre suelo tener bastante hambre y más si hay pizza pero lo de Jason me había dejado atónita.
-Nada, creo que me voy a ir a casa…
Me levanté y me senté en el coche; estuve unos diez minutos sentada cuando me decidí arrancar e irme a casa. Dejé las llaves en un cuenco y estuve viendo la televisión hasta las ocho de la noche que vino Razor y subí arriba a vestirme. Tenía dos horas para arreglarme para la pelea y es que si quería conseguir los números quince números de teléfono necesitaba mis armas de mujer. Me duché y me fui a mi habitación para vestirme. Me puse la ropa interior y me enfundé un vestido corto negro palabra de honor. Me sequé el pelo y me maquillé los ojos y los labios; por último me puse unos tacones y bajé al salón donde estaba Razor. Él esta mirando la tele e hice un intento para que me mirase pero seguía viendo la tele. Aun no se me había olvidado como me trató el otro día; más bien como iba tratando a las chicas así que era el momento de devolversela. Me senté a su lado y seguía mirando la pantalla. Empecé a acariciarle la mejilla, conseguí que se girase y parecía bastante sorprendido y volvió a mirar la pantalla para disimular.
-Venga, no seas tímido.
Empecé a besarle el cuello y a acariciarle el abdomen. Notaba como su corazón iba cada vez más rápido; empecé a subirle el borde de la camiseta hacía arriba y en un momento dado el me agarró de los hombros y me tumbó sobre sus piernas y se quitó rápidamente la camiseta; se estaba acercando a mí y justo cuando estaba apunto de besarme me levanté y me dirigí hacía la puerta.
-¿Que haces?¿Por que te vas?-Me preguntó bastante mosqueado.
-Hemos quedado; ¿no te acuerdas?
-Pero.. tu y yo…ven aquí ahora.
-No creo eso; tranquilo Razor, espero que no te moleste decirme tu verdadero nombre.
Nos fuimos al coche y Razor no paraba de mirarme. La verdad ahora me estaba sintiendo un poco mal por haber hecho eso… No me dirigió la palabra solo para indicarme donde se haría el combate. Llegamos a un gimnasio donde no había nadie. Razor siguió hacía abajo y en el sótano del gimnasio había un gran cuadrilátero con un par de luces pero aún así estaba bastante oscuro. Había bastante gente pero todos al llegar nosotros se callaron y se giraron a mirarnos.
Llegaron un par de chicos al parecer del los Call Of Dragon ya que vinieron y saludaron a Razor. Y me dieron dos besos. Uno era rubio con los ojos muy oscuros y el otro era lo contrario a el; castaño con los ojos claros.
-¿Y esta pava? Tu nueva adquisición-Dijo el chico rubio.
-Es mi compañera de piso.
-¿Cuando decías que nos ibas a invitar a tu casa ehh pillín?-Dijo el de los ojos claros.
-Es en su casa; me he mudado yo-Contestó Razor.
-Bueno pues aquí tienes nuestros números pequeña, llámanos.
Me dieron un papel con dos teléfono puestos y se fueron como celebrando algo y haciendo gestos bastante obscenos.
-Ya van dos, creo que esta noche empieza bien.
-No guapa no, la primera campana aún no ha sonado.
-¡Candy!-Me giré a ver quien era y era Mathew; me hizo un gesto desde el otro lado del gimnasio para que viniese.
-¿Y ese quien es?-Preguntó Razor.
-Un amigo, ahora vengo.
*Capítulo 9*
Me fui a ver a Mathew; estaba apoyado en la pared con una cerveza al lado.
-¿Te acuerdas de lo que hablamos?-Me preguntó Mathew y asentí con la cabeza- Bueno solo avisarte que hoy han venido algunos de del grupo de los Impasse,así que hay que andarse con ojo.
-Vale, iré con ojo.
Volví donde estaba Razor y los chicos para desearle buena suerte a Hilt. Todos los chicos le estaban animando y tenía ya el casco y los guantes puestos.
-¿Que haces así vestida?-Me preguntó Dj Malik, todos los chicos menos Razor se giraron a ver el porque de la reacción de su amigo. Yo saludé tímidamente.
-¿Y eso que te hablas con los chicos de East Chiago? ¿No pensarás abandonarnos ahora?
-¿Lo dices por Mathew? No, lo he conocido esta mañana en el supermercado. Nada más.
En ese momento sonó la campana y volví a escuchar al Dj del otro día que transmitía las carreras de motos.
-¡Buenas noches Chicago! ¿Estáis listos para el combate del siglo? Esta vez no va a ser un combate normal ya que nuestro compañero de Call Of Dragons no se va a enfrentar a un oponente cualquiera no, si no que el oponente sorpresa de esta noche es nada más y nada menos que la última adquisición de los Impasse-En cuanto dijo eso me acordé de lo que me contó hoy Razor; los Impasse normalmente no compiten ya que competir significa ganarse el título de mejor y ellos ya lo son; en parte estaba un poco confusa ya que no entendía porque competía ese grupo y a la vez asustada porque si lo que me dijo Razor era verdad Hilt se iba a llevar una buena paliza- Bueno vamos a dar un fuerte aplauso a los concursantes.
Todo el mundo empezó a aplaudir y Hilt entró en el cuadrilátero y se quitó la camiseta que llevaba y dejó al descubierto un tatuaje enorme que le cubría toda la espalda; era el dibujo de un dragón y la verdad impresionaba mucho que le ocupase tanto espacio, le tendría que haber dolido mucho. Golpeó los guantes un par de veces entre ellos y esperó a ansioso a su oponente.
Al cabo de un rato entró al cuadrilátero el oponente; tenía el pantalón muy ancho y largo y una sudadera realmente grande, a penas se le veía si no fuera por el vistoso casco negro con unos ojos amarillos dibujados y la palabra Impasse bordada en negro en sus guantes verdes.
Luego entró un chico con una sudadera y unos pantalones rotos.
-Quiero una pelea limpia, ya sabéis las reglas. A no ser que haya un KO hay doce asaltos. ¡A luchar!
Sonó la primera campanada y Niall y su oponente estuvieron bordeando el cuadrilátero hasta que Niall le pegó un derechazó pero él lo bloqueó y acto seguido le pegó un puñetazo bajo y mientras Niall lo esquivaba le pegó un derechazo en la cara y Niall cayó al suelo. Niall se levantó escupió en el suelo un poco de sangre y siguió peleando. Este asalto no pasó nada ya que a penas se tocaron y sonó la campanada del final. Ya era hora de que me fuese a hablar con Mathew. Así que me fui pero alguien se me puso delante.
-¡Clasp! Que susto enserio.
-¿A donde vas?-Tenía que improvisar.
-Aaa… fumar, que me he agobiado mucho.
-Tranquila, ves.
Fui fuera y encendí un cigarrillo mientras iba hacía donde estaba Mathew. Estaba mirando el cielo mientras yo me ponía a su lado.
-Hace una noche preciosa para una pelea-Me dijo sin apartar la mirada-¿No crees?
-La verdad no se como es una noche de pelea.
-¿Eres una Betty?
-¿Una qué?
-Las Bettys son las chicas que no tienen bando, solo apoyan a sus amigos o a su novio.
-Pues supongo que si, pero ese nombre no me gusta nada; suena a… bueno a persona no muy digna.
-Tranquila, ser una Betty no es nada malo. De hecho creo que es mejor que estar en un bando.
-Bueno, por cierto ¿Que ha pasado con Jason?
-Pues mira que…-En ese momento empezaron a sonar sirenas de policía-Corre.
-¿Que?
-Candy, corre. ¡Ven conmigo!-Mathew me agarró de la mano y me llevó dentro del local.
-¿Pero que pasa?-No me estaba enterando de nada.
-Las peleas son ilegales, al igual que las carreras.
En ese momento empezaron a entrar policías por todos lados. De repente me di cuenta de que alguien me había agarrado las manos por detrás, me giré y estaba un policía esposándome las muñecas. Arrestaron a Niall y a su contrincante; le quitaron la máscara y era una chica, tenía un moño y los ojos claros.
-¿Eres una tía?-Preguntó Niall bastante asombrado- Me ha ganado una tía, que schok-Decía mientras le arrestaban.
La chicas ponía más resistencia pero aún así consiguieron arrestarla. Vi que Razor y los demás habían desaparecido. Vi que a la chica la habían empujado y no se el porque la verdad pero no me hizo ninguna gracia, jamás he soportado que alguien abusara de alguien así que le pegué un codazo al policía que tenía al lado y cogí mi tacón y se lo tiré al policía que estaba “abusando” de la pobre chica. Como era obvio me agarraron y al verdad demasiado fuerte por mi parte; me estaba haciendo mucho daño. En ese momento vi como Razor le pegó un puñetazo al guardia.
-¿Estas bien Candy?-Asentí con la cabeza y me dio un abrazo; olía bastante a alcohol y no me extrañaría que estuviese completamente borracho.
-Gracias Razor.
-Harry, me llamo Harry.
En ese momento vi como se llevaban a Harry y me di cuenta de que también me estaban llevando a mi. Me llevaron a un coche, me sentía como una delincuente. Tras un largo camino llegamos a la cárcel. Me hicieron una foto con un ridículo cartel y me metieron en la misma celda que la chica que peleó con Niall. Me senté en el suelo y empecé a llorar… la presión me podía, notaba como si me faltaba el aire. Seguía llorando cuando me di cuenta de que en la celda de al lado estaban hablando Harry y sus amigos. Vi como Clasp se asomaba a un pequeño agujero que había en la parte de abajo en la pared desconchada.
-Candy, ¿estas bien?
-Si, estoy genial… preciosa…
-¿Porque tienes tanto maquillaje al rededor de los ojos?
-Quiero parecerme a un panda.
-Candy, tranquila todo saldrá bien. Te lo prometo.
-No, soy una delincuente Esto no me va a salir bien en la vida. Nadie me va a querer jamás.
-Deja de decir eso, eres la Betty más buena que he visto en mucho tiempo.
-Mira Clasp no…
-No me llames así creo que hay confianza para llamarnos por nuestro nombre. Me llamo Liam.
-Yo me llamo Candy.
-Lo se…
-Liam… yo… no estoy bien… necesito salir de aquí… mis padres no querrían esto…
-Seguro que ellos están muy orgullosos de ti, no es nada grave. Mañana nos ha dicho el guarda que nos sacaran.
-Lo estaban… ahora no creo que lo estén… por cierto ¿estas solo en la celda? es que me había parecido escuchar a Harry y a estos pero ahora no oigo nada; debo de estar loca.
-Tranquila Candy, no estas loca-Se escuchó la voz de fondo de Niall.
-Señorita García-Vino el policía-Una llamada para usted.
Abrió la puerta de mi celda y me llevó a un teléfono; o más bien a un trozo de teléfono con un alambre de cobre. Me lo puse en la oreja y mientras hacía el ruido de comunicando vi a los chicos en la celda; no podía aguantar ve esa imagen así que me giré media vuelta y comunicó y escuché la voz de Jason.
-¿Que has hecho? ¿Que es eso que estas en la cárcel?
-Jason yo…
-Mira, esta noche voy que he conseguido dinero extra y te pago la fianza. Pero que no vuelva a pasar.
Jason colgó y me volvieron a llevar a la celda. Ahora si que estaba preocupada esta vez se asomó Harry peor no quería hablar con él así que puse el colchón para tapar el agujero y me tumbé e hice lo mismo que hizo mi compañera o más bien hice el intento ya que no podía dormir pensando en lo de Jason… Estaba ya casi dormida cuando noté que el colchón se movía; me levanté y había una araña gigante al lado mío. Intenté no moverme y me empezó a subir por el brazo menos mal que entró Jason y me la quitó de encima.
-Te debo una, gracias Jason.
-Tenemos que hablar…-Salimos de la celda y vi a los chicos durmiendo en el suelo; se me partió el alma y quería quedarme con ellos.
-Jason, me tengo que quedar aquí… el policía me han dicho mañana por la mañana tengo que venir aquí… dormiré en el coche, ¿vale?
-Bueno… mañana comemos juntos que tenemos que hablar.
Me fui al coche con la chaqueta de Jason puesta y me quedé a dormir en el coche con la chaqueta como manta…
*Capítulo 10*
Me levanté y lo primero que hice fue volver a la celda de los chicos, aun no se habían levantado; me asomé a ver y en la celda de Taylor no había nadie; ¿a donde podría haberse ido? me senté en frente de la los chicos y esperé a que se levantasen… el primero fue Liam, se levantó y me vio sentada; se acercó y se sentó a mi lado.
-¿Estas bien?No es normal que una Betty se meta en tantos problemas.
-Si, estoy bien-Le respondí-¿Cuando vais a salir?
-Hoy seguramente, ¿y eso que tu has salido antes?
-Mi novio, Jason me ha pagado la fianza.
-Y ahora te va a tocar aguantar a Harry en tu casa, ¿no?
-Si… enserio es un ser despreciable, ingrato, mujeriego…-Tenía millones de adjetivos para él pero Liam me puso la mano en la rodilla para que parase.
-Y mi amigo, también es mi amigo.
-Lo siento, me había dejado llevar.
-Mira, Harry puede ser todo lo que quieras pero cuando le coges confianza es el mejor tipo del mundo, a demás puede parecer muy mujeriego y todo lo que tu quieras pero aun no ha dado su primer beso.
-¿Que dices?-No puede evitar contenerme la risa pero luego vi que seguían dormidos.
-Te lo digo enserio; vale, no lo parece pero a él le gusta divertirse y por eso hace lo que hace pero piensa que el primer beso tiene que ser algo especial y que tiene que ser con una chica especial.
-¿Seguimos hablando de el mismo Harry?-Liam asintió; en ese momento sonó un ronquido me giré y era Harry- ¿Estas seguro?
-Que si, mira hoy… ¿que había?… hoy creo que vuelve a ver carreras de motos; ya veras como no besa a nadie.
-Vale, pero no me vuelvo a subir en una moto.
-¿¡Que?!-Me giré y era Zayn; se había despertado y se sentó al lado de Liam- No puedes dejar de correr, esa carrera fue la primera que ganó Harry, eres nuestro amuleto de la suerte y hoy te necesitamos más que nunca.
-No, la primera vez que me subí a una moto de carreras y mira como me quedó la pierna…
-Candy, Candy; eres nuestro amuleto, desde que apareciste todo nos ha ido bien; Harry gana, yo quedé tercero y a Niall no lo mataron en la pelea de ayer-Me dijo Zayn.
-Pero desde que “aparecí” como tu dices no he parado de tener problemas; mi novio me odia, tengo un ocupa en casa y no se quien que está compinchado con mi novio viene a por mí.
-No dejaremos que te pase nada; lo prometo-Me tranquilizó Liam.
Seguimos hablando y poco a poco los chicos se fueron despertando, todos menos Harry. Abrieron la celda para que pudiesen salir pero en vez de eso me dijeron que entrase para esperar a que Harry se levantase.
-Ven Candy-Me dijo Louis haciéndome sitio en la cama donde estaba Harry; él seguía sin moverse.
-¿Para que quieres que me ponga ahí?-Me senté donde me dijo, pero no tenía ni idea para que lo quería.
-Queremos comprobar una cosa-Dijo Niall-Ahora pon la mano aquí…-Me explicaba Niall mientras me ponía mi mano sobre el pelo de Harry- Y ahora a esperar.
Harry empezó a mover la cabeza pero no abría los ojos y abrazó con sus manos mis piernas.
-Louis… hueles como Candy…-Dijo Harry sin abrir los ojos.
-¿Y te gusta como huelo?-Dijo Louis.
-No… no te pongas más esa colonia, huele fatal-Me levanté un poco indignada y Harry se terminó de despertar.
-¿ Insinúas que huelo mal? Porque si es así te recuerdo que no me he duchado esta mañana es porque querías que fuese a esa pelea ilegal que acabó… bueno ya puedes ver como acabó.
-Candy 1, Harry 0-Dijo Niall con voz de comentarista de combate.
-¿Pero que dices? ¡Yo no he dicho eso!-Se defendió Harry.
-Solo te ha faltado la cara de asco, ¡no soy tonta!
-Dos a cero, Harry remonta que te ganan-Prosiguió Zayn.
- Tías como tu hay millones, eres la típica niñata que vive en su mundo, solo tengo una palabra para ti; despierta.
-Mira, ¿Sabes lo que te digo?-Estaba realmente enfadada.
-Uii, a ver que me quiere decir esta insignificante Betty-Cogí un cartón y se lo tiré a los pies- ¿que es esto?
-Tu nueva casa, porque en la mía no te pienso dejar que te quedes ni un solo segundo.
Cogí y me fui al coche, estaba realmente enfada, arranqué y me fui directa a casa; enserio cada día estaba más convencida de que Harry era un arrogante, estúpido e inútil. Pasé la tarde en casa y cuando ya era hora de la carrera; ¿insignificante Betty? se va a enterar. Me puse unos vaqueros lo más ajustados que había y una cazadora de cuero. Me pinté los ojos y los labios de rojo; me hice una coleta alta. Y guardé el teléfono en el escote; la verdad es que eso me parecía muy obsceno pero jamás un tío me había hablando así y se iba a comer sus palabras, me bajé el escote un poco y me puse colónia.
Me fui a la carrera andando y justo estaban apunto de empezar; ya estaban a punto de arrancar los motores cuando vi que Taylor estaba subida en una de las motos; intenté caminar lo más sexy posible hasta que le comenté que a ver si podía correr en su lugar y me dijo que si. El chico que conducía se giró y me miró de arriba abajo haciendo una breve pausa en… el principio del cuello de mi camiseta por así decirlo. Me giré y vi que Harry y Zayn me estaban mirando; no podía ver su expresión tras el casco pero seguro que no se esperaban tal cambio…
*Capítulo 11*
-¿Candy? ¿Eres tú?-Preguntó Harry bastante extrañado.
-Si-Era el momento de dejar de comportarte como una “insignificante Betty”- veo que a parte de tener unos bonitos ojos los sabes utilizar- Me salen cumplidos hasta para cuando quiero portarme mal con alguien.
-Mmm… gracias, supongo-Respondió un tanto extraño- ¿no quieres saber como he pasado la noche?
-No.-Le respondí y me giré para preparame para la carrera.
-Vamos Razor, no ves que es una pérdida de tiempo; tan solo es una niñata-Dijo la chica que estaba sentada para correr con Harry- tu tienes que ir con mujeres como yo, no con niñas como…-La chica iba a seguir hablando y seguramente seguiría metiéndose conmigo si no llega a ser porqué Harry se bajó de la moto- ¿a donde vas?
-Hoy no quiero correr-Dijo tirando el casco al suelo.
La verdad me sentía muy mal por haber hecho que Harry se fuese de esa manera; así que me fui por donde se había ido él. Estaba muy oscuro y la verdad me daba bastante miedo; la música poco a poco iba disminuyendo a medida que lo hacía las luces de las farolas. Estaba sentado en el capó de un coche; me acerqué y me senté a su lado, no me miró ni si quiera me dirigió palabra.
-Hola…-Me decidí a hablar ya que él no lo hacía; pero no me contestó- ¿pasa algo?
-No sabía que era carnaval-Me dijo sin apartar la vista del horizonte.
-Y… no lo es, ¿a que viene esa pregunta tan tonta?
-No, como vas disfrazada- No pude evitarlo y nos pusimos a reír los dos cuando de repente hice un pequeño ruido el mismo que hacen los cerdos; a veces me pasa cuando me río mucho, Jason dice que evite hacerlo ya que le da vergüenza que su novia haga de cerdo. Enseguida me tapé la boca y noté como mi cara se teñía de rojo. Harry siguió riéndose y me parecía que más fuerte aun-¿Que ha sido eso?
-Nada, bueno yo… me voy- Apoyé las manos para coger impulso para saltar pero noté que alguien había puesto la suya encima. La miré, era una mano grande pero que aun así se apoyaba con mucha delicadeza sobre la mía; se notaba que era un chico bastante fuerte-¿Harry? ¿Que haces?
-¿No has venido aquí para saber como estaba? pues aun no puedes irte- Me dijo mientras me miraba a los ojos; siempre que alguien me mira de esa manera tiendo a bajar la cabeza pero no podía; sus ojos, sus preciosos ojos verdes me tenían cautivada. Me reincorporé y me volví a sentar a su lado- Mira yo corro por el dinero-Esa respuesta no me extrañaba en absoluto- pero no me lo gastaba en alcohol ni en motos ni en chicas. Todo el dinero que ganaba se lo daba a mi padre, él estaba enfermo y necesitaba una operación y mi madre y mi hermana tenían que comer y no les llegaba con el sueldo de mi padre así que vi un día vi un cartel de carreras de motos; nunca había montado en una moto de carreras pero era la única oportunidad que tenía; quedé tercero, no estaba nada mal y con eso pude pagar una parte de tratamiento de mi padre y con las carreras fue como conocí a los chicos. Pero la misma noche que tu te fuiste con Jason recibí una llamada del hospital, solo e quedaba una operación, una estúpida operación y…En ese momento cogió una lata de cerveza que había en el parachoques.
-Harry… yo…-Vi como los ojos de Harry se llenaban de ira, poco a poco iba estrujando una lata que tenía al lado hasta dejarla totalmente aplastada y la lanzó al aire. No dejaba de mirar al horizonte, notaba que esta triste y con mucha rabia pero no soltaba ninguna lágrima.
-Candy, ¿sabes que es perder a un ser querido por un maldito préstamo de 100 euros?
-Algo parecido… me criaron mis tíos, yo tampoco tengo padres y no pude hacer nada para evitarlo.
-Pues estamos en el mismo barco…
-Eso parece.
-Por cierto Candy… se que suena bastante incomodo pero, ¿ podría volver a tu casa una temporada?
-Claro, ningún problema.
-Muchas gracias enserio- Harry extendió su brazo y me dio un abrazo; me apoyé en su pecho y pude notar como latía su corazón, como su perfume me rodeaba; en ese mismo instante Se quitó la chaqueta y me la puso por encima- no te vuelvas a vestir así que nada más verte me entra frío.
- Me estoy camuflando con el ambiente.
-Pues no lo hagas, a demás no te pega este estilo de niña mala, eres un pedazo de pan.
-Oye, que yo puedo ser muy mala.
-Demuéstramelo-Dijo Harry dándome una botella de alcohol; odio el alcohol. Me puse un poco en la boca y nada más mojarme los labios me lo quité de la boca- que malota, tendrían que volver a arrestarte.
-Que asco, no me hace gracia; esta asqueroso…-Fui a coger un cigarrillo y Harry antes de poder encenderlo me lo quitó.
-Esto si que es un asco, no he visto nada peor que una chica fumando; lo odio.
-Que tu lo odies no significa que yo tenga que dejar de hacerlo; si quieres no fumaré cuando estés delante mio.
-Pues entonces no me tendré que separar nunca de ti…
*Capítulo especial; narrado por Harry*
Mientras Liam estaba hablando con Candy me fui al mini-colchón que había; me tumbé y cerré los ojos. Estuve un buen rato pensando y por poco me quedo dormido si no llega a ser porqué escuché como alguien salía y el portazo me despertó, a mi y a los chicos. Nos levantamos y nos pusimos a hablar hasta que vino un policía.
-¡Tu!-Dijo mientras me señalaba- Una llamada.
No tenía ni idea de quien podría ser y menos a estas horas. Me puse el teléfono y pude escuchar que era la voz de mi madre, la voz le temblaba, no sabía que estaba pasando.
-Harry, cariño; ¿estas bien?
-Claro que sí, ni que fuese la primera vez que me meten aquí.
-Oh Harry... no nos han querido dar el préstamo en el banco para la operación de papá.
-¿¡Que?! Enserio como les pille yo... un momento, ¿y papá?
-Hoy le han sacado del hospital.
-¿Entonces le han podido hacer la operación?
-No exactamente, si, hoy le han sacado... pero no de ese modo...-No me lo podía creer, tras tanto tiempo- Harry... se que estas mal pero... bueno... a quien quiero engañar, el jueves es el velatorio; no te olvides de venir, hasta entonces.
Colgué el teléfono y me volví a la celda; tenía ganas de pegarle puñetazos a la pared hasta decir basta pero sabía que si lo hacía no me dejarían salir para la carrera de mañana. Los chicos se limitaron a no decir nada, saben que cuando estoy enfadado es mejor no hablarme me tumbé me puse cómodo y cerré los ojos...
Escuché un ruido abrí los ojos y estaba Candy; llevaba un vestido blanco largo y el pelo suelto; se le veía como sus rizos estaban llenos de horquillas con flores, caminaba muy lento hacía mi; parecía estar alegre ya que le brillaban los sus ojos marrones. Se acercó a mi y me cogió de la mano y me llevó a su coche, me sentó y empezó a conducir hacía un puerto, apagó el coche y salió. Se fue al borde del puente y subió; enseguida bajé del coche.
-Candy, ¿que haces? ¡baja ahora mismo! te vas a hacer daño-Candy seguía sin hablar y empezó a andar por el borde del puente de un lado a otro- Candy, deja de hacer eso. ¡Candy bájate ahora mismo!
Candy me miró y asintió con la cabeza y se inclinó hacia el borde que daba al río, estaba a punto de caerse cuando le cogí del brazo, pero se resbaló por culpa de una pulsera que tenía; Candy se cayó y lo único que me quedó fue esa pulsera.
Todo se volvió blanco y noté que alguien me tocaba el pelo; estaba en el sofá de casa de Louis.
-¿Donde esta Candy?
Louis no me contestó, en ese momento vino una ráfaga de aire que me llenó de tristeza, el aire olía como ella; no podía oler eso, era demasiado para mi... Cerré los ojos y los volvía abrir; estaba apoyado en las piernas de Candy, todo había sido un sueño estaba tan feliz de verla... pero en seguida se levantó y empezó a chillarme...
*Capítulo 12*
No me lo podía creer Harry era un chico decente me atrevería a decir que una persona con corazón. Nos tumbamos y estuvimos mirando las estrellas, noté que su mano se entrelazaba con la mía.
-Veo que tus tácticas funcionan Razor-Dijo una voz masculina. Los dos no reincorporamos y nos soltamos de las manos. Era uno de los chicos del otro día de la pelea, el rubio de los ojos oscuros.
-¿Que dices? Jake anda pírate-Harry parecía bastante molesto.
-Bueno pero te la tires hasta mañana que si no perdemos la apuesta-Le contestó mientras le guiñaba el ojo.
-¿Que apuesta?-No me estaba enterando de nada y me molestaba mucho no saber de que estaban hablando.
-¿Aún no le has dicho a Candy lo de la apuesta? Mira, Razor apostó que a la segunda semana de conoceros conseguiría...
-¿¡Estas tonto?! Jamás hemos dicho nada de eso-Le interrumpió Harry.
-Ah... es verdad... que está aquí...-Jake me miró y empezó a hablar de manera muy poco sutil- pues no Candy, no, no hemos hecho ninguna apuesta; no.
-Razor...-Estaba alucinando así que me levante del coche y me fui.
-Candy, venga. No es verdad; ¿para que le metes esas cosas en la cabeza?-Harry se levantó y fue directa
hacía Jake y fui detrás.
-¡Déjalo tranquilo! Mira que tu seas un inútil que no sepa tratar a las chicas no tiene que afectar a los demás.
Al decir eso me fui, sabía que Harry me estaba siguiendo así que aceleré el paso pero me agarró de la mano; me intenté soltar pero él tenía más fuerza que yo. Bajé la cabeza, no quería hablar con él y mucho menos escucharle.
-Candy, no se de que me estaba hablando te lo juro-Dijo levantándome la barbilla.
-No quiero saber nada de ti, odio estar con gente así. No quiero hablar vale, ya si eso cuando lleguemos a casa.
-¿Me lo prometes?-Dijo mientras me soltaba la mano.
-Si... voy a dar una vuelta, necesito despejarme.
Me fui yendo y de lejos se escuchaba un "ten cuidado" de Harry. Solo he sido una apuesta, la verdad no me extrañaba ya que Harry no era lo que se dice un chico ejemplar. A veces veo que es un chico bueno, sensible que se preocupaba por su familia y luego se vuelve en un chaval que no le importan las mujeres. Definitivamente Harry y Razor son dos personas totalmente diferentes. Poco a poco me fui alejando de donde estaban los demás, acabé en una especie de parque; estaba muy oscuro y no se escuchaba la música, de hecho solo se escuchaban algunos grillos. De repente escuché como una especie de pisadas en el suelo.
-¿Harry?¿Eres tú?-El ruido no paraba de hecho se estaba acercando- Harry, no tiene ninguna gracia; sal ya. Siento haberme puesto así, pero déjalo-El ruido se iba acercando...
*Mientras tanto; narra Harry*
Tenía muchas ganas de explicarle a Candy lo que había pasado, pero tenía más ganas de pegarle a algo o a alguien. Me dirigí a donde estaban los chicos.
-Razor, ¿como andas?-Me preguntó Niall.
-Pues no estoy bien la verdad, no se que narices le ha pegado a Jake que ha hecho que Candy se enfade conmigo y se ha ido.
-Déjalo, hoy está muy enfadado-Me explicó Liam.
-No soy celoso pero Candy es mía y si vuelve aunque sea verla lo mato.
-Razor, ¿te gusta Candy?-Dijo Louis.
-No, solo que por una chica que no me quiero tirar, es como una amiga; es diferente a las demás.
-¿No te la quieres tirar?-Preguntó Zayn extrañado.
-No, no me la pienso tirar. Creo que es mi amiga-Le contesté.
-Claro, como para ti las amigas no existen-Insistió Niall
-Si, Candy es mi amiga...
En ese momento escuché un chillido, era la voz de Candy. Fui hacía donde se había ido a dar una vuelta pero no la vi por ningún lado. Más tarde vinieron los chicos.
-¿Que haces Harry?-Me preguntó Louis.
-¿También has escuchado esa voz?
-Si, era Candy, ¿verdad?-Dijo Niall.
-Si... ahora no está... ¡Candy! ¿Donde estás?
Le pedí a los chicos que me dejasen solo, seguí buscando a Candy durante toda la noche, no quería irme así que decidí dormir en un banco que había por si ella volvía así me podría ver...
*Narra Candy*
-¿Donde estoy? ¿Hay alguien aquí?
No veía nada, y no me podía mover pero notaba que estaba atada con una cuerda bastante gruesa que me impedía moverme y tenía algo en los ojos, una venda. Me quitaron la venda, estaba como una especie de sótano con una mesa bastante vieja; las paredes eran grisáceas con agujeros y con los únicos puntos de luz una ventana casi en el techo y una bombilla que colgaba de un cable de cobre del techo.
Había un hombre con un pasamontañas; estaba apunto de decir algo cuando alguien me tapó la boca con el mismo pañuelo que antes. Salió de detrás mía y pusieron un par de papeles en la mesa; al intentar ver lo que ponía lo taparon con la mano. Cogieron una bombona de helio y bebieron un rato.
-Firma-Dijo uno de los dos, tenía la voz de pito y me entró la risa, se ve que no le hizo mucha gracia y me pegó un guantazo; siempre he sido muy sensible y por tanto me brotó un poco de sangre que cayó en la mesa y manchó un poco el papel- firma, he dicho.
Firmé en los dos papeles y uno me quitó los papeles y el bolígrafo mientras que el otro me acercó un papel; el olor era muy fuerte tanto que me desmayé...
*Narra Harry*
Me levanté, me costaba creer que Candy hubiese pasado tanto tiempo fuera. Me levanté de el banco y cayó un trozo de papel; lo recogí. Era una carta, tenía la firma de Candy así que empecé a leer...
*Capítulo 13*
Estaba realmente decepcionado, se que me he portado mal con ella pero lo último no tenía la culpa. Llamé a Louis, pero no me daba señal así que intenté llamar a Niall.
-¿Harry? ¿Sabes que hora es?-Niall tenía voz de sueño.
-¿Que le pasa a Louis que no coge el teléfono?
-Esta durmiendo, vamos estamos todos durmiendo... ¿para que nos has llamado?
-Candy...
-¿Ya ha aparecido? ¿Donde estaba?-De lejos se escuchaban a los chicos hablando y diciendo cosas como ¿donde esta? ¿ya ha aparecido?
-Me ha dejado una carta-Le contesté.
-¿Así? ¿Que pone?-Escuché decírselo a Louis.
-¿Puedo ir a vuestra casa? No he desayunado y así os la enseño.
-Claro, no te olvides de la carta.
Colgué, me puse la carta en el bolsillo del pantalón y me fui andando hasta la casa de los chicos. Me abrieron y me senté en el sofá donde estaban todos.
-A ver, ¿que pone la carta?-Me preguntó Louis.
-Pues principalmente que la deje tranquila que se vuelve con Jason-Estaba un poco triste y al decir eso y escucharme me sentí peor.
-A ver...-Saqué la carta del bolsillo y vino Niall con el desayuno. Liam se puso a leer mientras todos empezamos.
-Esto es muy raro...-Dijo Liam.
-¿El que?-Preguntó Niall con un bollo en la boca.
-La carta...-Contestó.
-No te entiendo, ¿te parece raro que Candy se haya harta de Harry? yo no lo veo-Comentó Zayn.
-Gracias Zayn, ha quedado claro de que he sido un cerdo con Candy.
-A ver, Harry, ¿Candy como te suele llamar?-Me preguntó Liam.
-Pues Harry... ¿como quieres que me llame?
-Aquí pone "Querido Razor"...-Me dio la carta y señaló esa parte-Ves.
-No querrá que sepan mi verdadero nombre-Intenté explicarlo pero no tenía ni idea.
-¿Y esto que es?-Dijo Louis señalando una macha que había en una esquina del papel.
-Vale, eso ya si que no se lo que es, pero la cosa es que Candy ya no quiere saber nada de mí ya que se va con Jason
-¿Salimos y te das una vuelta? Así al menos puedes despejarte-Ideó Liam.
-No me vendría mal la verdad.
Después de desayunar los chicos se vistieron y nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad; nos sentamos en un banco y empezamos a comer pipas. Estuvimos un rato hablando cuando Niall me dio un codazo y me hizo una señal con la cabeza; vi a Jason; me dirigí hacía él.
-¿Que tal está?-Me dijo nada más verme.
-¿Quien?-No entendía nada, parecía estar más imbécil de lo normal.
-Candy, me dejó una nota diciéndome que me dejaba, que se iba contigo...
*Capítulo 14*
-Yo tengo una carta que dice lo contrario, que se había ido contigo-Le expliqué.
-No mientas, mira si quieres estar con Candy me parece genial pero al menos dilo.
-A ver, se que no eres lo que sería muy inteligente pero al menos sabrás leer-Le di la carta a Jason y se quedó mirando un rato.
-Vale, esta es su firma pero no es su letra; Candy no hace las letras tan altas ni tan redondas. Es como la que me dieron a mí pero pensé que la habías escrito tú.
-Pues no, esto no lo he escrito yo de hecho, tu quieres volver a Candy y yo también así que tenemos que cooperar.
-No es mala idea, pero no creas que así me caerás mejor-Me dijo mientras me daba la carta- Seguramente sea una broma; estará en casa de Paula comiendo palomitas y gastando bromas telefónicas.
Me volví con los chicos; no creía que Jason tuviera razón pero me fui al coche y llamé a Paula. Solo espero que Candy esté allí con ella y no que le haya pasado nada grave; no debería haberla dejado irse el día que se enfadó tanto.
-¿Paula?-Me contestó el teléfono.
-¿Quien eres? ¿Razor?-Me preguntó.
-Si, ¿estás con Candy?
-No, hace ya bastante tiempo que no nos vemos, lo último que supe de ella era que estaba en la cárcel pero de eso ya hace bastante, ¿sabes algo?-Me dijo bastante preocupada.
-Si, bueno, el otro día se enfadó un poco conmigo y no la he vuelto a ver, espero que esté bien. Bueno me tengo que ir.
Me fui a casa de Candy y había una carta en el felpudo que la ataba una cadena. Lo cogí y me di cuenta de que era la pulsera de mi sueño, la pulsera que llevaba Candy cuando se calló al río, la misma pulsera que llevaba desde que la vi desde la primera vez. Abrí la carta y empecé a leer...

Entré a casa y me senté en el sofá... en ese sofá vino Candy vestida tan provocadora y casi... es verdad lo que dicen, hay recuerdos que hacen daño y ese sin duda me estaba destrozando. Me he metido en varias peleas, me he caido millones de veces de una moto y si, duele pero esto no es el mismo dolor, lo otro se curaba con unas tiritas, esto no; es algo que se me ha metido en la cabeza. Ahora mismo me estoy imaginando lo que pasó, notaba como sus manos se volvían a entrelazar con las mías, sentía como su corazón latía al mismo compás que el suyo, podía ver sus rizos, sus ojos miel, sentía como si siguiese besando mi cuello; levanté los brazos pero... todo era una imaginación, solo una imaginación... Seguí pensando en la carta, ahora más que nunca necesitaba un plan y se me acababa de ocurrir.
Llamé a los chicos y me lo cogió Liam.
-¡Liam! Necesito que me ayudes.
-¿Te has vuelto a quedar atrapado en el baño?-Dijo riéndose de los viejos tiempos que pasamos en aquella cabaña de cuando éramos pequeños.
-No, tienes que volver a las carreras. Hoy, tienes que correr por mí.
-No, no, no, Harry, sabes que no e vuelto a correr desde aquella vez; me niego.
-Liam, tienes que ser tú; Zayn tiene que correr y Niall y Louis no saben; tenemos que ganar esta noche. Mira, tienes que hacerte pasar por mí en la carrera, los tíos que tienen a Candy van a ir; puede que consiga verla. Solo necesito eso, quiero verla Liam, solo por un instante...
-Tranquilo, yo me encargo. ¿vamos a tu casa? así nos podemos arreglar tu plan macabro.
-Claro, no tardaremos.
Tras media hora vinieron los chicos y nos pusimos a comer pizza mientras les contaba el plan que tenía. La verdad es que era bastante arriesgado pero merecía la pena. Nos pusimos a ver la televisión un rato para matar el tiempo y esperar a la noche.
-Entonces, ¿vas a volver a correr Liam?-Preguntó Niall.
-Si, pero solo por una buena causa...-Contestó Liam.
-Tendrías que volver a correr, eras el mejor-Le animó Zayn.
-¿Y que vuelva a pasar lo de la última vez? No, gracias-Liam de verdad quedó marcado por lo que le pasó en el pasado.
-Liam, venga; tu no tuviste la culpa; ¿como ibas a saber que la moto estaba en mal estado? le habría pasado a cualquiera-Le tranquilicé.
-Vale, a cualquiera pero me pasó a mí, si hubiese corrido con mi moto Kevin seguiría vivo. La suya no tenía ningún problema y la mía tuvo que explotar, no es justo-Liam estaba realmente desolado.
-Liam, esto pasó hace años; y no tuviste tú la culpa; los chicos de Danger Warriors no saben jugar limpio-Intentaba consolarle, Liam no podrá olvidar nunca esa carrera.
Ya era la hora de la carrera así que le di mi casco y mi chaqueta a Liam y me puse un chándal y un pasamontañas para pasar desapercibido. Me bajé a unas manzanas antes de llegar a donde se celebraban las carreras y fui andando buscando hacía allí. Era el mismo ambiente de siempre no había nada fuera de lo normal; vinieron dos tíos y me metí en un callejón simulando ser un pobre calentándose mientras les escuchaba disimuladamente.
-¿Donde está la chica?-Dijo uno bastante relleno con un tatuaje que le llegaba desde el cuello hasta la mejilla.
-La he dejado en el coche-Le respondió el otro, parecía ser más fuerte que su amigo pero tampoco era gran cosa.
-¿No te dará problemas?-Preguntó el primero.
-La he dormido, a demás está atada y no puede hablar y a pocos sitios puede ir con el coche con los seguros puestos y en medio del descampado.
Ya sabía donde estaba Candy, así que me dirigí lo más sigilosamente posible al descampado; había un coche blanco, pero se podía decir que era marrón por la cantidad de óxido que tenía. Me asomé a las ventanas del piloto y del copiloto para asegurarme de que no había nadie; luego fui a las ventanas que daban a los asientos traseros; allí estaba. Tenía un pañuelo en la boca y las manos atadas por delante; estaba tumbada en esos asientos viejos.
Pegué un golpe en el cristal, se ve que me escuchó ya que se levantó y al verme se puso pegada a la ventana opuesta en la que yo estaba; tenía miedo, estaba realmente asustada. Apoyé la mano en el cristal. Ella poco a poco se fue acercando y apoyó las suyas dejando una para que coincidiese con la mía. En ese momento le pude ver la cara mejor; tenía un moratón al lado del ojo, los ojos hinchados como si hubiese llorado y un pequeño corte en el labio. En ese momento tiró su aliento y escribió en el cristal: "¿Harry?", asentí bastante emocionado, la verdad no se el porqué; volvió a escribir pero tan solo le dio tiempo a escribir un "Te" y luego lo borró. Vi que de lejos venían los chicos de antes; ya había acabado la carrera, sabía que si me veían aquí le harían algo a Candy así que me despedí de ella y me fui corriendo...
Cuando llegué a donde estaban las motos cogí a Liam, que como había quedado el primero y nos cambiamos la ropa y yo me quité el pasamontañas y se lo di. Subí a recoger el premio pero me dolía mucho la barriga, no por haber comido mal, ni por ningún golpe, era algo más... el sentimiento de impotencia, de haberla visto y no haberla sacado, de ver que estaba sufriendo y no poder ayudar y lo peor el sentimiento de pensar de que puede que no la vuelva a ver...
*Capítulo 15*
Bajé de la tribuna y me fui a donde estaban los chicos. Liam lo había hecho muy bien pero no podía felicitarle ya que entonces nos descubrirían. No sólo estaban ellos, también estaba Jake y Jeremy, los chicos que le tiraron los trastos el otro día a Candy; con Jeremy no te go ningún problema pero con Jake estaba un poco irritable tras lo del otro día.
-Tu sí que vendrás, ¿a qué sí Razor?-Me dijo Jeremy mientras me ponía el brazo en el hombro.
-¿Qué me he perdido? No se de qué estáis hablando.
-Hacen una fiesta en la residencia de los Impasse, los chicos están bastante cansados pero a mi me apetece ir, vente. Nos lo pasaremos bien-Me explicó Niall.
-No se, no tengo muchas ganas de fiesta...-El haber visto hoy a Candy lo único que hizo fue que mis ganas de hacer cualquier cosa disminuyeran.
-Anímate, va a estar todo el mundo.
Me intento convencer Jeremy, los chicos estaban molidos por las carreras y Louis quería descansar para la partida de póker de mañana; se jugaba mucho y como todo el mundo sabe las señales en el póker son decisivas y por tanto si estaba cansado le podría salir mal la jugada.
Cuando Jeremy me dijo que iba a ir todo el mundo pensé que si eso era cierto la gente que tenía a Candy secuestrada también estarían allí. Al final acepte a ir y Niall y yo nos fuimos en mi moto. Pasamos por el descampado de camino y el coche donde tenían a Candy no estaba. Así que nos pusimos en marcha y fuimos a la residencia. Era completamente de noche y el cielo estaba lleno de estrellas, pero aún así no hacía frío; llegamos en un par de minutos, Jeremy no mentía realmente había un montón de gente, intente ver si veía el coche blanco pero había tantos y era tan de noche que se me hizo imposible. Entramos en la casa y estaban todas las bandas de Chicago o al menos las más importantes, se notaba en el aire el desprecio que se tenían los unos con los otros.
Era una fiesta en toda regla, estaban los típicos musculitos intentando ligar, fuera había gente jugando a fútbol americano, gente fumando y me apostaría lo que fuese a que más de la mitad estaban borrachos. Al cabo de un rato nos encontramos a Jeremy.
-La fiesta no está nada mal-Dijo mientras le daba un trai a una bebida de color azul bastante llamativo.
-¿Qué estas bebiendo tío? Es un poco... raro- Observó Niall.
-Ni idea, es algo que me ha dado Jake antes de irse. Dijo que tenía prisa que sí me lo podía terminar por él.
-¿Se ha ido?-Le pregunté bastante extrañado, Jake es uno de esos que aparecen en el césped de la casa tumbado a la mañana siguiente ya que no para de beber durante horas.
-No creo que se haya ido, dijo que tenía que hablar con un colega suyo que luego venía-Nos explicó.
-Tíos, ¿qué tal todo?- Niall y yo notamos una presión en nuestros hombros; nos giramos y vimos a Michael; se podría decir que es como el líder de la banda. Antes era el boxeador estrella pero se retiró por una lesión. Era bastante amigable pero era bastante fuerte y no convenía enfadarle.
-Si, todo muy bien. Bueno chicos yo me voy a ligar-Dijo Jeremy dirigiéndose a donde estaban las bebidas y una chica rubia de espaldas. Tenía el pelo recogido a un lado que enseñaba un collar enormemente ancho y negro y las manos en el bolsillo de la sudadera; no se le veía la cara pero a él no parecía importarle.
-No tan rápido don Juan, esta es una nuestra; yo que tu ni la miraba si no quieres problemas- Al decir eso Michael se fue agarró a la chica por la cintura y se la llevó.
-Bueno yo voy a ver si me ligo a alguien- Dijo mientras se iba a la parte de fuera, Jeremy siempre ha sido el típico chico que sí no consigue más de ocho teléfonos en un día no puede decir que ha salido de fiesta.
-Bueno, vamos a poner manos a la obra, yo miro por la parte de abajo y el jardín, tú ves a la parte de arriba, si descubrimos algo nos volvemos aquí y si no en media hora nos volvemos-Le expliqué el plan.
Niall subió a la parte de arriba y yo mientras empecé a buscar a ver si encontraba algo. Estuve un buen rato buscando pero no encontré nada, me senté en el sofá desesperado, ya no sabía que hacer; a lo mejor es que no había venido. Estuve mirando un rato la televisión cuando noté que alguien se había sentado a mi lado, era Jessie así que hice como sí no la hubiese visto.
-¿Ya no te acuerdas de mí?-Dijo mientras ponía mi mano sobre sus piernas.
-Claro que me acuerdo, sólo que he estado ocupado-No estaba del todo cómodo así que me quite la
mano de sus piernas y me la puse en el bolsillo del pantalón.
-Ya claro, llevas unos días con la Betty esa, ya ni si quiera me invitas a tu casa.
-Es que... Me he mudado.
-Pues venga, ¿a qué esperas para estrenar la cama?-Empezaba a tocarse el pelo y a jugar con el.
-¿Qué haces? ¿Te pica la cabeza? A ver si tienes piojos.
-Que gracioso, venga; vamos a divertirnos un rato...
*Mientras tanto; Narra Niall*
Subí arriba y no había nadie en los pasillos así que fui a una habitación y estaba la amiga de Michael mirando en el balcón que había al fondo de la habitación; estaba en la misma postura que antes, con las manos en los bolsillos; no quería molestar así que me fui sigilosamente pero la chica se giró; no era una chica cualquiera...
-¡Oh dios mío! ¡Candy! estás aquí-Hizo un gesto para que me callase; tenía lentillas que teñían sus ojos color miel a una especie de ojos azules muy claros- tienes que salir de aquí, Harry está muy preocupado por tí, vamos-la cogí del brazo pero no se movía- ¿quieres sacarte las manos de los bolsillos de una vez?
-Teng..tengo las maaanos-No podía evitar hacer muecas de dolor como si cada palabra. Me fijé y su collar tenía una luz que parpadeaba. Le aparté el pelo y vi que era el mismo collar que le ponen a los perros para que no ladrasen; esos que al mover las cuerdas vocales les sueltan una pequeña descarga.
-Hijos de...-Convenía que no acabase la frase ya que estaba en su casa- vale tu ahora no digas ni una sola palabra que lo último que quiero es que te pase algo; a ver tenemos que bajar y...-Candy hizo una señal para que le pasase papel y boli escribió en el: "me tienen vigilada, a demás este collar tiene rastreo; siento aguarte los planes Sherlok, a demás os meteréis en un lío"- ¿Pero quien te tiene aquí?-Continuó escribiendo "No puedo decirlo"-Venga, vamos Candy; no pasará nada-Remarcó el "No puedo" que había escrito antes.

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